Hay una paradoja en la temporada 13 de American Horror Story: cada episodio parece tener prisa por revelar algo importante y, aun así, una parte de la audiencia siente que la historia avanza demasiado poco.
Los episodios 4, 5 y 6 finalmente empiezan a unir las piezas. Mr. Nas deja de ser una presencia misteriosa para revelar su verdadera naturaleza; Ben descubre que su pasado está relacionado con el inquietante número 13; las brujas de Miss Robichaux entran en el centro del conflicto y James Patrick March vuelve para lanzar una ofensiva contra ellas.
Sobre el papel, es exactamente el tipo de avance que los seguidores de AHS estaban esperando.
El problema está en cómo se llega hasta ahí.
Los tres episodios duran aproximadamente media hora: el cuarto ronda los 30 minutos, el quinto los 26 y el sexto los 25. Para una temporada que intenta conectar personajes y mitologías de varias entregas anteriores, el formato deja poco espacio para desarrollar relaciones, consecuencias y atmósferas antes de saltar al siguiente acontecimiento.
Y esa decisión ya está provocando una reacción particularmente crítica entre los seguidores.
El problema no es que los episodios sean cortos
Decir simplemente que “los capítulos duran poco” se queda corto.
Un episodio de 25 minutos puede ser extraordinario. El problema aparece cuando una historia necesita explicar demasiadas cosas y, al mismo tiempo, dedica parte de su tiempo limitado a escenas que no parecen modificar sustancialmente el conflicto.
Eso es lo que algunos espectadores están señalando en redes y foros de fans.
En Reddit se repiten críticas sobre la duración, el ritmo y el desarrollo de los personajes. Algunos espectadores describen una temporada con episodios demasiado breves para una historia tan ambiciosa; otros consideran que, pese a esa duración, algunas escenas se sienten largas porque el diálogo no hace avanzar suficientemente la trama.
No es una percepción aislada.
También aparecen quejas por la utilización de personajes conocidos como una sucesión de apariciones nostálgicas, por diálogos considerados demasiado obvios y por una temporada que parece confiar demasiado en que el reconocimiento de los rostros conocidos sustituya parte del desarrollo narrativo.
Pero hay otra parte de la audiencia que está disfrutando precisamente ese regreso al universo clásico de American Horror Story. El episodio 6, en particular, ha generado entusiasmo por el retorno de las brujas y los personajes de Hotel.
La discusión, entonces, no es si AHS 13 tiene elementos atractivos.
Los tiene.
La pregunta es si sabe utilizarlos.

Episodio 4: el nuevo Anticristo ya no es un misterio
El cuarto episodio, “Is That All There Is?”, empieza a despejar uno de los grandes enigmas de la temporada.
El ritual preparado por Constance y sus aliados necesita 13 mujeres. El problema es que solo han conseguido reunir a 12.
Wilhelmina Venable decide completar el número y se lanza voluntariamente al pozo de fuego.
El sacrificio tiene consecuencias inmediatas para Mr. Nas. Sus marcadores llegan a 96 y queda establecido que los rituales están relacionados con la recuperación de su cuerpo y su poder.
La revelación central llega entonces: Mr. Nas no es simplemente una figura demoníaca vinculada al Apollyon. Es el nuevo Anticristo.
Y Constance no está colaborando con él por simple lealtad al mal.
Hizo un trato.
A cambio de su ayuda, espera recuperar la posibilidad de ser madre y volver a tener junto a ella a Tate y Addie. El pacto devuelve a la temporada una conexión directa con Murder House y, sobre todo, convierte a Constance en una pieza activa de la nueva amenaza.
Es una buena revelación.
Pero también ilustra uno de los problemas de esta temporada: muchas respuestas llegan acompañadas de explicaciones muy directas.
La serie no siempre confía en que el espectador pueda descubrir una conexión por sí mismo.
Ben y el número 616
El quinto episodio cambia completamente de escala.
Ben, uno de los personajes nuevos de la temporada, comparte una historia con Ashley, otra superviviente del accidente aéreo. Ella carga con su propio trauma después de sobrevivir a una masacre en la que murieron 13 personas.
La conexión con Ben resulta todavía más inquietante.
Él nació un viernes 13, perdió a su madre durante el parto y posteriormente sufrió otras tragedias familiares relacionadas con el mismo número.
Pero la temporada guarda una pieza adicional.
Ashley descubre que Ben tiene marcada en la espalda la cifra 616.
El número funciona como una variante textual del conocido 666, asociado tradicionalmente con la Bestia. La serie todavía no explica quién colocó la marca ni qué significa exactamente para Ben.
Y aquí aparece una de las preguntas que podrían definir el resto de la temporada:
si Mr. Nas es el nuevo Anticristo, ¿qué papel ocupa realmente Ben en este tablero?
La respuesta todavía no está sobre la mesa.
Y probablemente sea mejor que no lo esté.
El problema es que la temporada ha utilizado tantas veces el número 13 como pista, símbolo y diálogo que parte del misterio comienza a perder fuerza por repetición.
Episodio 5: cuando el fan service empieza a pesar
El regreso de Piggy Man funciona como uno de los guiños más evidentes a la historia previa de AHS.
Para los seguidores veteranos, reconocer referencias de Murder House o Roanoke puede ser divertido.
Pero el fan service tiene un límite.
Cuando una temporada incorpora personajes, símbolos y situaciones conocidas a un ritmo tan alto, existe el riesgo de que el espectador deje de preguntarse qué significa la historia y empiece a preguntarse simplemente quién aparecerá después.
Esa crítica aparece con fuerza entre los seguidores que consideran que AHS 13 está utilizando demasiadas referencias como sustituto de desarrollo.
Y el episodio 5 es probablemente donde más se nota la discusión.
La historia de Ben y Ashley aporta información relevante sobre el número 13, pero una parte del público sintió que el episodio dedicó demasiado tiempo a una pareja por la que todavía no existe suficiente vínculo emocional.
Incluso algunos espectadores que valoran el regreso de personajes clásicos han considerado que este capítulo es el punto más débil de los seis primeros.
Eso no significa que el episodio sea inútil.
Significa que la temporada está pidiendo paciencia mientras todavía no ha demostrado que cada desvío vaya a tener una recompensa proporcional.

Episodio 6: las brujas finalmente entran en guerra
El sexto episodio es el que más se acerca a lo que muchos seguidores esperaban de esta temporada.
Miss Robichaux vuelve al centro de la historia.
Cordelia descubre que varias de las jóvenes brujas están desarrollando poderes extraordinarios y entiende que algo está alterando el equilibrio de la magia.
Morwenna, por ejemplo, demuestra una capacidad de resurrección que permite devolver la vida a un animal muerto e incluso modificar su estado.
La señal parece clara: las brujas están desarrollando nuevas herramientas porque una amenaza mayor se aproxima.
Cordelia intenta entonces contactar a Fiona Goode.
La sesión de ouija reúne a 13 brujas y termina con una respuesta inquietante: “HERE”.
Pero Fiona no aparece.
En su lugar llega James Patrick March.
March contra Cordelia
La llegada de James Patrick March es uno de los grandes golpes de efecto del episodio.
El personaje de Hotel aparece acompañado por otros asesinos vinculados a la Devil’s Night, incluidos Jeffrey Dahmer y Richard Ramirez. El regreso de este grupo conecta directamente la mitología de Hotel con la guerra que se está gestando alrededor de Mr. Nas.
La misión es clara: atacar Miss Robichaux antes de que las brujas puedan convertirse en una amenaza para el nuevo Anticristo.
Cordelia intenta enfrentarse a March.
Consigue incluso clavarle su propia arma, pero el ataque no tiene efecto porque March ya está muerto.
Entonces los asesinos entran en la academia.
En medio del caos, Cordelia intenta proteger a Ophelia.
March lanza su arma.
La hoja termina clavándose en la parte posterior de la cabeza de Cordelia.
La Suprema cae.
Y la temporada corta a negro.
¿Cordelia está realmente muerta?
No hay confirmación de que Cordelia haya muerto definitivamente.
De hecho, el propio episodio ha introducido previamente una capacidad de resurrección que podría convertirse en una pieza importante de lo que viene.
Pero sería demasiado sencillo afirmar que Morwenna será quien la devuelva a la vida.
Por ahora eso es una posibilidad, no un hecho.
Y aquí AHS 13 vuelve a enfrentarse a un problema que la franquicia conoce bien: cuando una serie convierte la muerte en un recurso recurrente, la amenaza puede perder fuerza.
La escena funciona porque Cordelia es uno de los personajes más importantes de Coven.
Pero para que tenga consecuencias reales, la serie tendrá que demostrar que esta vez una muerte puede cambiar algo.

El verdadero problema de AHS 13: tiene demasiado que contar
La temporada tiene una ventaja evidente: conoce el archivo emocional de su audiencia.
Sabe qué significa ver a Cordelia.
Sabe qué significa escuchar hablar de Tate.
Sabe qué provoca el regreso de James Patrick March.
Sabe que el nombre de Piggy Man hará reaccionar a los seguidores de Roanoke.
Y sabe que Jessica Lange, Sarah Paulson y Evan Peters juntos generan conversación.
Pero una cosa es provocar nostalgia y otra construir una historia.
Ahí está la principal crítica que empieza a crecer alrededor de la temporada.
En comunidades de seguidores hay espectadores que consideran que la duración corta está perjudicando la construcción narrativa y que el problema no es necesariamente tener episodios de media hora, sino que esos minutos no siempre están siendo utilizados para desarrollar personajes o conflictos.
La preocupación tiene lógica.
La temporada está diseñada como un enorme cruce de historias, pero todavía quedan muchas preguntas abiertas: quién es realmente Ben dentro del plan de Mr. Nas, qué ocurrió con Fiona, cuál es el verdadero propósito del número 616, qué pretende exactamente el nuevo Anticristo y hasta dónde llegará la guerra contra las brujas.
Y quedan todavía siete episodios.
Eso puede ser una buena noticia.
O puede convertirse en el problema.
AHS 13 todavía puede corregir el rumbo
Sería prematuro declarar que la temporada fracasó.
Los episodios 4, 5 y 6 sí ofrecen avances importantes. El conflicto central ya es más reconocible, Mr. Nas tiene una identidad definida y la guerra entre las fuerzas infernales y las brujas finalmente comenzó.
Además, el regreso de personajes clásicos está generando entusiasmo genuino entre una parte de los seguidores. El episodio 6, particularmente, ha sido recibido con interés por su combinación de Coven, Hotel y la Devil’s Night.
Pero la paciencia de la audiencia tampoco es infinita.
Una temporada construida alrededor del número 13, con 13 episodios y una reunión de personajes de distintas etapas de la franquicia, necesita algo más que referencias para justificar su existencia.
Necesita que todas esas piezas terminen significando algo.
Por ahora, AHS 13 tiene las piezas.
Tiene al nuevo Anticristo.
Tiene a las brujas.
Tiene a Ben y su misteriosa marca.
Tiene a Cordelia al borde de la muerte.
Tiene a March y a los asesinos de la Devil’s Night.
Lo que todavía está por demostrar es si tiene una historia capaz de sostener todo eso.
Y quizá esa sea la pregunta más importante para los próximos episodios:
¿AHS 13 está construyendo un gran cierre o simplemente está guardando demasiadas respuestas para demasiado tarde?


Deja un comentario