El cineasta respaldó a estudiantes que denunciaron la crisis de agua contaminada en la zona metropolitana. Desde el Festival de Cine de Morelia, cuestionó que la ciudadanía tenga que salir a las calles para exigir un servicio básico.
La crisis del agua en Guadalajara ya no se queda en las llaves de las casas ni en las calles de Jalisco. También llegó al Festival Internacional de Cine de Morelia, donde Guillermo del Toro decidió abrir espacio a los jóvenes que buscan visibilizar el problema.
El director jalisciense respaldó las protestas por la mala calidad del agua y calificó como “aterrador” que la población tenga que manifestarse para exigir algo tan elemental como el acceso al agua potable. Su pronunciamiento ocurrió durante su participación en el encuentro cinematográfico, donde recibió la Medalla Filmoteca de la UNAM. El País.
Durante una de las actividades, estudiantes de Guadalajara expusieron que en sus viviendas reciben agua de color oscuro y denunciaron las afectaciones que atribuyen a su consumo. Del Toro les dio espacio para hablar ante los asistentes y respaldó la difusión de sus demandas, incluida una iniciativa ciudadana para reunir firmas contra el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus. La Jornada.
El gesto llevó una crisis local a un escenario cultural nacional. Pero el problema que motivó la protesta está lejos de ser una anécdota.
Una crisis que dejó de ser invisible
Durante meses, habitantes de Guadalajara y municipios metropolitanos han denunciado agua turbia, malos olores y una calidad que consideran preocupante. La situación se intensificó durante 2026 y provocó movilizaciones para exigir respuestas y soluciones verificables.
La crisis también escaló al terreno político. Una manifestación del 11 de octubre terminó con enfrentamientos y detenciones; posteriormente, el gobernador Pablo Lemus reconoció excesos en la actuación policial y anunció medidas relacionadas con la investigación de los hechos. Reuters.
En ese contexto, el respaldo de Del Toro amplifica una exigencia que ya no se limita a la calidad del suministro: también incluye el derecho a protestar y a obtener respuestas de las autoridades.

El problema no se resuelve con visibilidad
Que una figura internacional como Del Toro se pronuncie ayuda a colocar el tema frente a nuevas audiencias. Sin embargo, la atención mediática no sustituye las soluciones técnicas ni las responsabilidades públicas.
La discusión exige información clara sobre la calidad del agua, las causas de la contaminación, el estado de la infraestructura y las medidas que se tomarán para garantizar un suministro seguro.
Para las familias afectadas, el asunto no es una disputa entre figuras políticas ni una conversación pasajera en redes sociales. Es una necesidad cotidiana que repercute en su salud, su economía y su confianza en las instituciones.
Guillermo del Toro puso el foco sobre la protesta. Ahora, la pregunta es qué respuestas concretas recibirán quienes llevan meses exigiendo agua limpia.


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