El pontífice fue sometido a una cirugía para retirar el lóbulo inferior de su pulmón derecho. El tumor resultó ser un adenocarcinoma, pero todavía falta conocer el análisis definitivo para establecer su estadio y determinar si necesitará tratamiento adicional.
El diagnóstico del papa León XIV cambió este martes de un “nódulo pulmonar” a una confirmación de cáncer: durante la cirugía realizada en el Policlínico Gemelli de Roma, los médicos determinaron que la lesión correspondía a un adenocarcinoma pulmonar.
La intervención consistió en retirar el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica videoasistida. De acuerdo con el Vaticano, la operación se realizó sin complicaciones y el pontífice se encuentra recuperándose en su habitación.
Pero hay un dato que todavía no está sobre la mesa y que será determinante: el estadio del cáncer.
Eso significa que el diagnóstico ya está confirmado, pero todavía no se puede saber, únicamente con la información difundida, si el tumor estaba completamente localizado, si alcanzó ganglios cercanos o si será necesario algún tratamiento después de la cirugía.
¿Qué es un adenocarcinoma pulmonar?
El adenocarcinoma es un tipo de cáncer de pulmón de células no pequeñas, el grupo al que también pertenecen otros tumores como el carcinoma escamoso.
Se origina en células que tienen características glandulares y puede desarrollarse en diferentes zonas del pulmón. A diferencia de otros tipos de cáncer pulmonar, puede aparecer también en personas que nunca han fumado, aunque el tabaquismo continúa siendo uno de los principales factores de riesgo para el cáncer de pulmón en general.
Una de sus particularidades es que puede permanecer sin provocar síntomas evidentes durante sus primeras etapas. Por eso, algunos casos son descubiertos cuando un estudio médico realizado por otra razón detecta un nódulo o una lesión.
El diagnóstico definitivo no se obtiene sólo con una radiografía o una tomografía. Las imágenes permiten localizar y caracterizar una lesión, pero es el análisis del tejido el que confirma si existe cáncer y qué tipo de tumor es.
En el caso de León XIV, esa confirmación ocurrió durante la intervención quirúrgica.
¿Por qué todavía no se puede hablar del pronóstico del Papa?
El tamaño del tumor es un dato importante, pero no es suficiente.
Para establecer el estadio del cáncer de pulmón, los médicos analizan principalmente el tamaño y extensión del tumor, la posible afectación de ganglios linfáticos y la existencia o no de metástasis a otros órganos. Cuando se realiza una cirugía, el análisis de los tejidos retirados permite establecer un estadio patológico con mayor precisión.
En el caso de León XIV, la lesión había sido descrita previamente como un nódulo pequeño y localizado. La cirugía permitió retirar el lóbulo inferior derecho y obtener tejido que ahora deberá ser analizado con mayor detalle.
Por eso, sería prematuro concluir que el Papa está fuera de peligro o, por el contrario, que enfrenta una enfermedad avanzada.
La información que falta está precisamente en los estudios posteriores a la cirugía.

¿Qué tratamientos existen?
No todos los pacientes con adenocarcinoma pulmonar reciben el mismo tratamiento.
Cuando el cáncer está localizado y puede retirarse por completo, la cirugía puede ser suficiente en determinados casos. En otros, dependiendo del estadio y de las características del tumor, los médicos pueden recomendar tratamientos adicionales.
Entre las opciones están la quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia y terapias dirigidas. La elección depende de la extensión de la enfermedad, el estado general del paciente, la función pulmonar y determinadas características biológicas o moleculares del tumor.
Por eso, la operación de León XIV no necesariamente significa que comenzará una nueva etapa de tratamiento contra el cáncer. Eso dependerá de lo que encuentren los especialistas al analizar la pieza quirúrgica y los ganglios.
Una cirugía para retirar un lóbulo del pulmón
El procedimiento realizado al Papa fue una lobectomía, es decir, la extracción de uno de los lóbulos del pulmón.
El pulmón derecho tiene tres lóbulos y el izquierdo tiene dos. Cuando un tumor está localizado y el paciente puede tolerar la intervención, retirar el lóbulo afectado puede formar parte del tratamiento con intención curativa.
En este caso, la operación fue realizada mediante una técnica videoasistida, que permite al equipo quirúrgico trabajar mediante pequeñas incisiones con apoyo de una cámara. El procedimiento duró aproximadamente 90 minutos, mientras que la permanencia del pontífice en el quirófano fue cercana a tres horas.
¿Qué sigue para León XIV?
Ahora comienza una etapa menos visible, pero médicamente decisiva.
Los especialistas deberán analizar con mayor detalle el tejido retirado y los ganglios para establecer hasta dónde llegó la enfermedad. Con esa información podrán decidir si la cirugía fue suficiente o si conviene añadir otro tratamiento.
El Vaticano informó que el Papa se recupera después de la intervención y que permanecerá hospitalizado alrededor de una semana. Sus actividades públicas fueron suspendidas temporalmente mientras avanza su recuperación.
También está pendiente saber cómo afectará el diagnóstico a su agenda internacional. León XIV tenía previsto viajar a Uruguay, Argentina y Perú en noviembre, aunque su realización dependerá de su evolución y de las indicaciones médicas.
Por ahora, hay una certeza: el Papa tiene un adenocarcinoma pulmonar que ya fue intervenido quirúrgicamente.
Lo que todavía no se conoce —y que será mucho más importante para hablar de su pronóstico— es si el cáncer estaba completamente contenido en el pulmón y qué revelará el análisis definitivo de los tejidos.


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