¿Quién vigilará al poder en 2027? Ciudadanos se organizan ante el deterioro democrático

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Mauricio Merino, José Woldenberg, Jacqueline Peschard, Sergio Aguayo y otras figuras de la transición democrática impulsan una alianza ciudadana para observar el proceso electoral de 2026-2027.

La elección de 2027 todavía no llega, pero la disputa por las reglas del juego ya comenzó.

Un grupo de académicos, activistas y exfuncionarios electorales lanzó la Alianza Democrática para la Observación Electoral Nacional 2026-2027, con el objetivo de vigilar desde los actos anticipados de campaña hasta la jornada electoral.

Entre sus principales impulsores están Mauricio Merino, José Woldenberg, Jacqueline Peschard y Sergio Aguayo, figuras vinculadas con la construcción de las instituciones electorales de la transición mexicana.

La preocupación del grupo es frontal: sostiene que “México está perdiendo su democracia” y advierte sobre el debilitamiento de instituciones, la concentración del poder y las condiciones desiguales en las que podría desarrollarse la próxima elección. IETD

La Alianza asegura que no pretende respaldar a un partido ni promover candidaturas. Su objetivo declarado es otro: vigilar que la ley se cumpla y documentar posibles irregularidades durante todo el proceso. La convocatoria ha reunido a más de 400 ciudadanos. El Universal

El problema va más allá de contar votos

El diagnóstico de los convocantes apunta a varios frentes.

Denuncian el debilitamiento o desaparición de organismos autónomos, cuestionan la independencia de instituciones electorales y alertan sobre actos anticipados de campaña que, desde su perspectiva, están generando una cancha desigual. También colocan sobre la mesa un factor todavía más delicado: la presencia del crimen organizado en distintas regiones y su capacidad para afectar la participación ciudadana, el periodismo y los procesos electorales. IETD

Merino ha resumido el problema como una combinación de reglas rotas y una cancha dispareja. La Alianza plantea utilizar monitoreo de gabinete y territorio, además de herramientas digitales, para documentar las distintas etapas del proceso. laaurorademexico.com

Y ahí aparece la parte más interesante de la iniciativa.

La democracia no se juega únicamente el día de la elección.

También se juega antes: en quién puede hacer campaña, con qué recursos, bajo qué reglas, con qué acceso a las instituciones y en qué condiciones los ciudadanos reciben información para decidir.

El punto

La Alianza Democrática parte de una premisa incómoda: si las instituciones encargadas de garantizar elecciones equitativas pierden capacidad o credibilidad, la sociedad civil tendrá que ocupar parte de ese espacio de vigilancia.

Eso no significa que las acusaciones del colectivo sean automáticamente hechos comprobados. Son, en buena medida, su diagnóstico político sobre el estado actual de la democracia mexicana y deberán contrastarse con evidencia durante el proceso electoral.

Pero la advertencia sí plantea una pregunta relevante para 2027: ¿bastará con acudir a votar o será necesario vigilar todo lo que ocurra antes de llegar a la boleta?

La Alianza pretende que miles de ciudadanos participen como observadores y cubran el proceso electoral en territorio. El reto será convertir una preocupación política en una red de vigilancia capaz de documentar irregularidades sin convertirse, a su vez, en un actor partidista.

Porque si la elección de 2027 va a medir algo más que la fuerza de los partidos, también medirá qué tan capaz es la sociedad mexicana de defender las reglas con las que se elige al poder.


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