El informe Food Work advierte que gran parte de los trabajadores del sector carece de agua, sombra y descansos, y pide normas obligatorias de protección.

Algunas regiones agrícolas de África, las Américas y el sur de Europa registran hasta 50 días más de calor peligroso al año que en la década de 1970, según el informe Food Work, del Panel Internacional de Expertos en Sistemas Alimentarios Sostenibles (IPES-Food), publicado el 5 de octubre. El estudio señala que gran parte de los trabajadores carece de protecciones básicas: agua potable, sombra, descansos y el derecho a dejar de trabajar en condiciones peligrosas.
Las cifras del informe
El sistema alimentario, que abarca agricultura, procesamiento, manufactura, comercio minorista y hostelería, emplea a cerca de 1,400 millones de personas, dos de cada cinco trabajadores del mundo. Según el informe, 30% de ellos, unos 416 millones, no logra cubrir sus necesidades esenciales con su paga, y el sector concentra alrededor de un tercio de las muertes laborales del planeta, por exposición al clima extremo, jornadas extenuantes y contacto con plaguicidas. IPS Noticias reporta además que 2.1 millones de personas están sometidas a trabajo forzoso en la agricultura y la alimentación.
El calor, la amenaza más común
El estrés térmico es la amenaza sanitaria más común en el campo. Análisis en Estados Unidos muestran tasas de mortalidad por calor hasta 35 veces mayores entre los trabajadores agrícolas que en otros sectores. La exposición crónica al calor se vincula con más de 26 millones de casos de enfermedad renal en el mundo, incluida una epidemia entre cortadores de caña de Centroamérica. Se prevé que los trabajadores agrícolas representen cerca de 60% de las horas de trabajo perdidas por estrés térmico en 2030. El experto del panel Mamadou Goïta advirtió que el cambio climático se está convirtiendo en una crisis de derechos de los trabajadores.
Quiénes están más expuestos
El pago por destajo impide a muchos tomar descansos aun en temperaturas extremas. Parte de la cosecha se traslada a la noche, pero las temperaturas nocturnas peligrosas han aumentado más rápido que las diurnas, y los turnos nocturnos suman riesgos como accidentes con maquinaria y fatiga. Los trabajadores migrantes tienen tres veces más probabilidades de quedar atrapados en trabajo forzoso y 70% más de morir en el trabajo, según el informe. En muchos países, los trabajadores del campo quedan fuera de leyes de salario mínimo y jornada.
Qué piden
Entre sus cinco prioridades, el panel pide:
- Normas de seguridad laboral obligatorias, con protección efectiva contra el estrés térmico.
- Incorporar la acción climática en los derechos humanos y laborales de quienes producen alimentos.
- Derechos iguales para trabajadores migrantes y terminar con las visas atadas al empleador.
- Fortalecer sindicatos y negociación colectiva.
- Más inspecciones y rendición de cuentas de las grandes empresas.
El contexto en México
En México, la NOM-015-STPS-2001 regula las condiciones térmicas elevadas en los centros de trabajo del país: exige informar y capacitar a los trabajadores, dar equipo de protección y mantener vigilancia médica. No encontré datos sobre su cumplimiento en el campo. El informe señala que, aun donde los derechos existen, muchas veces no se hacen cumplir por falta de inspecciones y por la economía informal.
Qué sigue
Falta ver si los gobiernos adoptan las normas que propone el panel.


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