Con todos menos conmigo

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Entre bambalinas | Por Don Bambalinas
Opinión · 8 de octubre de 2026

ViX prepara una ficción sobre Timbiriche. Seis de sus integrantes se deslindaron. Como fan, esperaba una mirada detrás del escenario; ahora también quiero saber quién está contando la historia.

Se abre el telón y se levanta la ceja.

Pues resulta y resalta que tendremos una serie llamada Timbiriche, pero con una advertencia que cambia mi entusiasmo: no es la historia contada por quienes firmaron el reciente comunicado del grupo.

Alix Bauer, Diego Schoening, Mariana Garza, Erik Rubín, Benny Ibarra y Sasha Sokol señalaron que no participaron en su creación, no fueron consultados y no autorizaron el uso de su imagen, voz o identidad. Añadieron que, hasta ese momento, tampoco habían sido invitados a verla.

Mi reina, hicieron la fiesta con sus nombres, pero ellos dicen que ni les enseñaron el programa.

La nostalgia venía con expectativas

Como fan de Timbiriche, esperaba una serie que me acercara a sus experiencias: cómo crecieron frente al público, qué ocurrió entre ensayos, cómo vivieron los cambios del grupo y cuánto costó sostener aquel fenómeno.

Sí, también quería el chisme. Don Bambalinas no abrió el abanico para fingir que únicamente le interesa la iluminación del escenario.

Pero quería contexto, testimonios y versiones contrastadas. Una historia que permitiera entender los conflictos, además de convertirlos en escenas atractivas.

Por eso el deslinde me decepciona. Saber que seis de las personas representadas dicen no haber sido escuchadas cambia la manera en que me sentaré a verla.

Ficción anunciada, dudas legítimas

Aquí corresponde poner las cartas sobre la mesa: ViX presenta oficialmente la producción como una ficción basada en hechos reales y en una investigación periodística. La realiza EL ESTUDIO, con Pablo Cruz y Juana García Blaya como productores y Beto Hinojosa como director.

Así que tampoco sería justo afirmar que la plataforma anunció un documental autorizado y después entregó otra cosa.

El desacuerdo está en lo que esperamos de una serie que lleva el nombre de una agrupación real y representa a personas reconocibles. ¿Cómo distinguirá el espectador un episodio documentado de una conversación imaginada para darle ritmo al guion?

Cuando el nombre es real, la duda también merece un lugar en los créditos.

Escucharlos no significa darles el control

Una historia autorizada tampoco garantiza que nos cuenten todo. Sus protagonistas pueden recordar los hechos de maneras distintas, guardar silencios o preferir una versión favorecedora. Una investigación independiente puede cuestionarlos y mostrar asuntos incómodos.

Eso me parece valioso.

Lo que espero es que la producción explique sus decisiones y que la libertad creativa venga acompañada de rigor. Escuchar a las personas involucradas puede enriquecer una narración sin entregarles el control del resultado.

Pablo Cruz ha defendido el proyecto como una interpretación construida a partir de información pública y lo ha descrito como un homenaje. Mi pregunta como fan es sencilla: ¿qué tan completo puede sentirse ese homenaje cuando varios de sus protagonistas se deslindan antes del estreno?

El chisme necesita memoria

Timbiriche merece una historia con ambición: música, cambios, amistades, rivalidades y las presiones de una industria que puso a jóvenes bajo los reflectores.

Pero las experiencias dolorosas también exigen cuidado. No todo lo que ocurrió detrás del escenario cabe en la misma bolsa del “chisme sabroso”. Hay personas y familias detrás de los personajes.

Yo quiero enterarme de lo que pasó. Precisamente por eso me importa saber qué está respaldado y qué pertenece a la imaginación de los guionistas.

Una buena escena puede dejarnos sin aliento; una buena investigación también debería dejarnos con respuestas.

Veré la propuesta, pero guardaré el aplauso

El primer episodio tendrá una emisión especial por Las Estrellas el jueves 8 de octubre, después del noticiero nocturno. Los dos primeros capítulos llegarán a ViX el viernes 9; después habrá un episodio nuevo cada viernes a las 19:00 horas, tiempo del centro de México.

Todavía no he visto la serie, así que no voy a sentenciar su calidad por adelantado. Mi crítica de hoy apunta al desacuerdo que acompaña su presentación y a las expectativas que deja entre quienes seguimos al grupo.

Puede resultar una ficción sólida. Incluso puede ofrecer una mirada que sus protagonistas no compartan. Tendrá que sostenerla con su trabajo.

Por ahora, mi entusiasmo bajó una nota. Esperaba acercarme a Timbiriche y terminé preguntándome cuánto de su historia reconocerán quienes la vivieron.

El nombre ya está en la marquesina. Falta ver si la narración está a su altura.

Aquí el aplauso se gana. Y con Timbiriche, la nostalgia merece algo más que una buena escenografía.

—Don Bambalinas


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