La fusión entre Viva Aerobus y Volaris sigue pendiente de la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) de México. La autoridad planea aprobarla antes de que termine 2026, según seis fuentes citadas por Reuters el 13 de octubre. No es una decisión oficial, y la CNA no respondió a la solicitud de comentarios.

La operación se anunció el 18 de diciembre de 2025 y crearía un grupo bajo una estructura de “fusión entre iguales”, en la que ambas marcas se mantendrían por separado. El 25 de marzo de 2026, los accionistas de Volaris la aprobaron con 91.7% de votos a favor, cuando se requería 90%, según UnoTV. En esa operación, Volaris aportaría cerca de 60% del valor y Viva, 40%. Las autoridades de Estados Unidos y Colombia ya autorizaron la operación, según los reportes más recientes.
Concentración. Juntas, las aerolíneas concentran cerca de tres cuartas partes de los vuelos nacionales (entre 73% y 75%, según la fuente) y menos de una quinta parte de los internacionales. Coinciden en 85 rutas, y en 55 el grupo sería el único operador. El traslape es mayor en Guadalajara y Monterrey, donde ambas ya empezaron a recortar frecuencias.
Condiciones previstas, según las fuentes de Reuters:
- Mantener un modelo de bajo costo, con un porcentaje de tarifas alineado con aerolíneas regionales similares.
- Evitar despidos masivos.
- Conservar la mayoría de las rutas actuales.
- Aumentar frecuencias en el AIFA y en Tulum.
- Los reguladores consideraron limitar vuelos en los aeropuertos principales, pero planean dejar esos límites sin cambios. También evaluaron restricciones a IAMSA, accionista principal de Viva, aunque una fuente espera pocas concesiones.
Las condiciones no son finales. Un exfuncionario, Javier Núñez, sostiene que el único remedio realista sería liberar espacios en aeropuertos congestionados, según Aviación al Día.
Riesgos y críticas. Aeroméxico se opone y duda que las condiciones eviten una concentración excesiva. Antitrust Intelligence advierte que la concentración podría facilitar alzas de tarifas, sobre todo en rutas con pocas opciones, y cita un aumento cercano a 25% anual en tarifas de Volaris antes de la fusión, principalmente en vuelos transfronterizos. El análisis aclara que no es una proyección posterior a la fusión. Las fuentes de Reuters también reportan presión del gobierno para aprobarla y dificultades financieras de ambas aerolíneas por aviones detenidos para revisión de motores y un combustible más caro.
En esta semana, el analista de Deutsche Bank Michael Linenberg consideró que la fusión fijaría un referente de escala y competitividad para las aerolíneas mexicanas, según un reporte de mercado. No pude confirmar esta declaración en una fuente abierta.
Con información de Reuters, citada por Aviación al Día y El Imparcial.


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